La verdad es que estos días no estuve para nada bien. No es
mi intensión hacer de una catarsis este post.
Pero sinceramente vengo de días muy tristes, viste esos días
donde realmente sentís que no podes más? bueno así.
Ayer me decidí un poco para cambiar de aire otro para aprovechar el sol del mediodía, me fui a una
plazoleta que tengo cerca del trabajo en mi hora de almuerzo.
Me lleve el tejido y me dispuse a recibir esos mimos solares
que lograron que me sienta un poco mejor.
Pasada una media hora, aparecen los micros para llevar a
gimnasia a los chicos del colegio que está a la vuelta de ese lugar.
Y miro como los pequeños de no más de 9 años suben haciendo
barullo y riendo.
Continuo con mi tejido hasta que de una de las ventanas del
micro se asoma un niño y me dice:
-
Todo bien?-
No le respondí más que con el pulgar hacia arriba.
-
Con esa carita no parece que todo esté bien! –
fue su respuesta
Esa frase logro sacarme una sonrisa. Y los escucho decir:
-
Con esa sonrisa sos más linda!
Logro que me riera y hasta me puse colorada.
No podía creer esas palabras de un niño tan peque.
Solo pude responderle con un Gracias!
Ese gracias que agradece haber sacado de un plumazo la
tristeza y que termino de alegrarme el día.
Hay cosas o situaciones que uno no siempre puede expresar. O
momentos que por su magia son difíciles de describir.